Entrevistamos a Jessed Hernández

A medida que conoces personas en la vida valoras más los pequeños detalles, das más importancia a aquellas cosas que tenemos más escondidas y que son, desde mi punto de vista, las que realmente tienen importancia. La sencillez, la humildad, la bondad, la calma…

Más emocional que cerebral, Jessed Hernández antepone el bienestar personal y la felicidad a los grandes sacrificios y sufrimiento. No tiene ninguna necesidad de demostrar nada a nadie y no se lo pensará dos veces si ve que en alguna competición no tiene la fuerza mental o física para afrontarla. Tiene muy claro que forzar el cuerpo al extremo y sufrir excesivamente no es bueno para él y que el desgaste que esto le comportaría no valdría la pena o sería contraproducente.

Aunque no me gusta abandonar una carrera, no lo veo como una rendición, me lo tomo como: “mira, hoy no tienes el día, déjalo, olvídate y otro día vuelve a comenzar”.

Solo había hecho cuatro o cinco carreras cuando la selección catalana de atletismo se interesó por él. Su sorpresa y gratitud fue enorme, ya que, hasta entonces el mejor resultado que había conseguido era una quinta posición. Pero su juventud y sus maneras le apuntaban como una joven promesa del Trail running. Desde entonces, de la mano de la selección catalana recorrió gran parte del mundo, donde vivió las mejores experiencias de su vida y conoció a personas que en la actualidad se han convertido en amigos.

No me tomé nunca estar en la selección catalana como un compromiso, sino como una motivación.

Siempre tienes compromiso con quien ha apostado por ti, pero en su caso es un tema más personal. Si no lo hace bien en una, dos o tres carreras, será él mismo quien no querrá competir aquel año porque no estaría al cien por ciento y preferiría que su lugar lo ocupara otra persona que pueda dar mejores resultados al equipo.

Tiene claro que donde te sientes cómodo y querido rindes mucho más y así lo demuestra cuando corre en Grecia, tierra querida por él y donde consiguió el récord del Olympus Marathon. Las alegrías y victorias fueron la gasolina que lo llevaron a estar motivado y a ser feliz, pero como no podía ser de otra manera, Jessed valora las experiencias personales por encima de medallas, copas o reconocimientos.

Te llevas experiencias, sensaciones, momentos, gente que conoces, los resultados no los recuerdo, de hecho, las medallas y las copas se las regalo a mis amigos. No tengo ninguna en casa. Me hace más ilusión que las tengan ellos, yo no les doy tanto valor.

La necesidad de estar bien con él mismo y rodearse de gente positiva son indispensables para dar buenos resultados. Su cabeza necesita estabilidad para saber gestionar correctamente una carrera, es tan importante como tener un buen entrenador, un buen masajista o gente externa que te ayuda. La época que recuerda con más cariño fue del 2007 al 2010, cuando estaba muy fuerte, muy motivado y entrenaba mucho. Aquellas temporadas fueron muy especiales. Se lo pasaba bien, ganaba carreras, viajaba y hacía lo que le gustaba, era simplemente feliz.

Pasados estos años, el trabajo ocupó un papel protagonista en su vida y dejó de tener tiempo para entrenar tanto, la motivación ya no era la misma y eso se reflejó en los resultados. Durante dos temporadas prefirió descansar, cargar las pilas y desconectar practicando otras de sus pasiones, como la escalada, el alpinismo o el esquí de montaña. Pero el deporte y la vida son así, unos días estas arriba y otros no tanto.

Las primeras veces que no ganas es una decepción, después aprendes a gestionarlo.

Su última etapa en Inverse está siendo muy bonita y está muy agradecido por el trato recibido. Valora mucho formar parte de esta familia, donde tiene compañeros que siempre ha admirado y respetado como Toni de Arriba “el abuelo”.

Lo único que la gente se llevará de este mundo son las experiencias, estar enfadado y tomarse la vida muy a pecho no vale la pena. Tendríamos que hacer un mundo más justo para todos, no ser tan egoístas, tener más empatía, respeto e intentar ser mejores a todos los niveles.

Posted by Javier Garcia

Deja un comentario

uno × 2 =